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LECCIÓN 210

No soy un cuerpo. Soy libre.

Pues sigo siendo tal como Dios me creó.

1. L-190 «Elijo la Dicha de Dios en vez del dolor».

2El dolor es una idea mía.

3No es un Pensamiento de Dios, sino algo que yo he pensado al margen de Él y de Su Voluntad.

4Su Voluntad para Su amado Hijo es la dicha, y solo la dicha.

5Y eso es lo que elijo en vez de lo que yo había concebido.I

6No soy un cuerpo.

7Soy libre.

8Pues sigo siendo tal como Dios me creó.


I No trates la causa, sana el efecto.

El dolor siempre tiene una buena excusa: una factura inesperada, una pérdida, una decepción. Pero eso no es lo que importa. No intentes convencerte de que “no debería doler”. Mira el efecto —tu malestar— y hazte una sola pregunta: ¿quiero seguir sintiéndome así?

Esa es la elección real. No puedes cambiar lo que ocurre fuera, pero sí puedes dejar de elegir el sufrimiento como respuesta. La dicha de Dios no es un premio por circunstancias favorables: es una decisión interna, y siempre está disponible.

Entrena tu mente para recordarla. Pídele que venga. Porque tu verdadero poder no está en controlar el mundo, sino en reconocer que tu estado mental es lo único real. Todo lo demás es un sueño, y puedes despertar.

¿Cómo se me pudo ocurrir contradecir a Dios?

¿Para qué lo hice?