• Nada de lo que veo significa nada.

  • LECCIÓN 2

    Yo soy quien le ha dado significado a todo lo que veo.

  • LECCIÓN 3

    No entiendo nada de lo que veo.

  • LECCIÓN 4

    Estos pensamientos no significan nada.

  • LECCIÓN 5

    Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

  • LECCIÓN 6

    Estoy disgustado porque veo lo que no está ahí.

  • LECCIÓN 7

    Solo veo el pasado.

  • LECCIÓN 8

    Mi mente está absorta en pensamientos del pasado.

  • LECCIÓN 9

    No veo nada tal como es ahora.

  • LECCIÓN 10

    Mis pensamientos no significan nada.

  • LECCIÓN 11

    Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado.

  • LECCIÓN 12

    Estoy disgustado porque veo un mundo que no significa nada.

  • LECCIÓN 13

    Un mundo sin significado engendra temor.

  • LECCIÓN 14

    Dios no creó un mundo sin significado.

  • LECCIÓN 15

    Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

  • LECCIÓN 16

    No tengo pensamientos neutros.

  • LECCIÓN 17

    No veo cosas neutras.

  • LECCIÓN 18

    No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

  • LECCIÓN 19

    No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos.

  • LECCIÓN 20

    Estoy decidido a ver.

  • LECCIÓN 21

    Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.

  • LECCIÓN 22

    Lo que veo es una forma de venganza.

  • LECCIÓN 23

    Puedo escapar del mundo que veo si renuncio a mis pensamientos de ataque.

  • LECCIÓN 24

    No percibo lo que más me conviene.

  • LECCIÓN 25

    No sé para qué es nada.

  • LECCIÓN 26

    Mis pensamientos de ataque están atacando mi invulnerabilidad.

  • LECCIÓN 27

    Por encima de todo, quiero ver.

  • LECCIÓN 28

    Por encima de todo, quiero ver las cosas de otra manera.

  • LECCIÓN 29

    Dios está en todo lo que veo.

  • LECCIÓN 30

    Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.

  • LECCIÓN 31

    No soy víctima del mundo que veo.

  • LECCIÓN 32

    Yo mismo he inventado el mundo que veo.

  • LECCIÓN 33

    Hay otra manera de ver el mundo.

  • LECCIÓN 34

    Podría ver paz en lugar de esto.

  • LECCIÓN 35

    Mi mente forma parte de la Mente de Dios. Soy muy santo.

  • LECCIÓN 36

    Mi santidad envuelve todo lo que veo.

  • LECCIÓN 37

    Mi santidad bendice al mundo.

  • LECCIÓN 38

    No hay nada que mi santidad no pueda hacer.

  • LECCIÓN 39

    Mi santidad es mi salvación.

  • LECCIÓN 40

    Soy bendito por ser un Hijo de Dios.

  • LECCIÓN 41

    Dios va conmigo dondequiera que yo voy.

  • LECCIÓN 42

    Dios es mi fortaleza; la visión es Su Don.

  • LECCIÓN 43

    Dios es mi Fuente; no puedo ver separado de Él.

  • LECCIÓN 44

    Dios es la Luz en la que veo.

  • LECCIÓN 45

    Dios es la Mente con la que pienso.

  • LECCIÓN 46

    Dios es el Amor en el que perdono.

  • LECCIÓN 47

    Dios es la Fortaleza en la que confío.

  • LECCIÓN 48

    No hay nada que temer.

  • LECCIÓN 49

    La Voz de Dios me habla durante todo el día.

  • LECCIÓN 50

    El Amor de Dios me sustenta.

  • Introducción al PRIMER REPASO y Repaso L-1 a L-5

  • LECCIÓN 52

    Repaso de L-6 a L-10

  • LECCIÓN 53

    Repaso de L-11 a L-15

  • LECCIÓN 54

    Repaso de: L-16 a L-20

  • LECCIÓN 55

    Repaso de L-21 a L-25

  • LECCIÓN 56

    Repaso de L-26 a L-30

  • LECCIÓN 57

    Repaso de L-31 a L35

  • LECCIÓN 58

    Repaso de L-36 a L-40

  • LECCIÓN 59

    Repaso de L-41 a L-45

  • LECCIÓN 60

    Repaso de L-46 a L-50

  • LECCIÓN 61

    Soy la luz del mundo.

  • LECCIÓN 62

    Mi función es perdonar porque soy la luz del mundo.

  • LECCIÓN 63

    La luz del mundo trae paz a todas las mentes gracias a mi perdón.

  • LECCIÓN 64

    Que no olvide mi función.

  • LECCIÓN 65

    Mi única función es la que Dios me dio.

  • LECCIÓN 66

    Mi felicidad y mi función son una.

  • LECCIÓN 67

    El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.

  • LECCIÓN 68

    El Amor no alberga resentimientos.

  • LECCIÓN 69

    Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.

  • LECCIÓN 70

    Mi salvación procede de mí.