La salvación proviene de mi Ser Uno.
1. Aunque eres un Único Ser, tú te experimentas como si fueras dos.
2Te ves a ti mismo como si fueras a la vez bueno y malo, como alguien que ama y odia, mente y cuerpo.
3Esta sensación de estar dividido en opuestos induce en ti agudos y constantes sentimientos de conflicto, y te lleva a intentar reconciliar frenéticamente los aspectos contradictorios de esta percepción de ti mismo.
4Tú has buscado muchas soluciones reconciliadoras, pero ninguna de ellas ha funcionado.
5Los opuestos que ves en ti jamás serán compatibles.
6Tan solo uno de ellos existe.I
2. Para salvarte, debes aceptar el hecho de que la verdad y la ilusión no se pueden conciliar.
2No importa cómo lo intentes, los medios que utilices, ni dónde veas el problema.
3Hasta que no aceptes esto, intentarás una lista interminable de objetivos que no podrás alcanzar.
4Te empeñarás en una larga serie de inversiones de tiempo y esfuerzo, de esperanzas y de dudas.
5Y cada intento será tan inútil como el anterior, pues también fracasará, al igual que el siguiente.
3. Los problemas que no tienen sentido no pueden resolverse en el contexto en que se plantean.
2Dos seres en conflicto supone una condición que no se puede resolver.
3No hay un punto de encuentro entre el bien y el mal.
4El ser que tú hiciste jamás puede ser tu Ser.
5Y tu Ser no puede dividirse en dos y seguir siendo lo que es y por siempre será.
4. Una mente y un cuerpo no pueden coexistir.
2No intentes conciliarlos, cada uno niega que el otro sea real.
3Si tú eres un ser físico, tu mente desaparece del concepto que tienes de ti mismo, pues no tiene ningún lugar en el que pueda ser realmente parte de ti.
4Mas si eres Espíritu, el cuerpo es entonces el que carece de sentido en tu concepción de la realidad.
5. La mente es el medio del que se vale el Espíritu para expresar su Ser.II
2Y la mente que sirve al Espíritu está en paz y llena de dicha.
3Su poder proviene del Espíritu, y de esta manera desempeña felizmente su función.
4Sin embargo, la mente también puede verse a sí misma divorciada del Espíritu, y percibirse dentro de un cuerpo al que confunde con ella misma.
5En tal caso, no cumple su función, no tiene paz, y es incapaz de albergar la idea de felicidad.
6. Además, una mente separada del Espíritu no puede pensar.
2Ha negado la Fuente de su fortaleza, y se ve a sí misma desvalida, limitada y débil.
3Disociada de su función, ahora cree estar sola y separada, atacada por ejércitos que se movilizan contra ella, y se esconde en el frágil soporte del cuerpo.
4Ahora debe reconciliar lo diferente con lo similar, pues piensa que esa es su función.III
5No pierdas más tiempo en eso.
6¿Quién puede resolver los insensatos conflictos que plantea un sueño?
7¿Qué podría en verdad significar su resolución?
8¿Qué objeto tendría?
9¿De qué serviría?
7. La salvación no puede hacer realidad las ilusiones, ni tampoco resolver un problema que no existe.
2Tal vez albergas esperanzas de que pueda hacerlo.
3Pero ¿quieres que el plan de Dios para la liberación de Su querido Hijo tan solo le cause dolor y no le libere?
4Tu Ser conserva Sus Pensamientos, y Ellos permanecen en tu mente y en la Mente de Dios.
5El Espíritu Santo conserva la salvación en tu mente, y le ofrece el camino hacia la paz.
8. La salvación es un Pensamiento que compartes con Dios, porque Su Voz la aceptó por ti y respondió en tu nombre que se había consumado.
2Por eso, la salvación se encuentra entre los Pensamientos que tu Ser atesora y custodia para ti.
3Hoy intentaremos encontrar este Pensamiento, cuya presencia en tu mente está garantizada por Aquel que te habla desde tu Ser Uno.
4Nuestras prácticas de cinco minutos cada hora se dedicarán a la búsqueda de tu Ser dentro de tu mente.
5La salvación proviene de este Ser Uno a través de Aquel que sirve de puente entre tu mente y Él.IV
9. Espera pacientemente, y deja que el Espíritu Santo te hable de tu Ser y de lo que tu mente puede hacer, una vez restaurada a Él y libre para servir a Su Voluntad.
2Comienza diciendo esto:
3La salvación proviene de mi Ser Uno.
4Sus Pensamientos están a mi disposición.
5Luego, busca Sus Pensamientos y reclámalos como tuyos.
6Estos son tus propios verdaderos pensamientos, los cuales has negado mientras dejabas que tu mente vagara por un mundo de sueños para encontrar ilusiones que los sustituyesen.
7He aquí tus Pensamientos, los únicos que tienes.
8La salvación se halla entre Ellos.
9Encuéntrala ahí.
10. Si lo consigues, los Pensamientos que vengan a ti te dirán que te has salvado y que tu mente ha encontrado la función que quería perder.
2Tu Ser acogerá a tu mente y la colmará de paz.
3Y una vez que su fortaleza haya sido restaurada, tu mente volverá a fluir desde tu Espíritu hacia el Espíritu que se encuentra en todas las cosas, las cuales fueron creadas por el Espíritu a semejanza de Sí Mismo.
4Ahora tu mente bendecirá todas las cosas.
5Ahora que la confusión ha concluido, eres de nuevo restaurado a tu Ser, pues por fin lo has encontrado.
11. Tu Ser sabe que hoy no puedes fracasar.
2Tal vez tu mente siga insegura todavía un rato.
3Mas no te desanimes por ello.V
4La dicha que tu Ser experimenta Él la conservará para ti, y volverás a tener plena conciencia de ella.
5Cada vez que dedicas cinco minutos de cada hora a buscar a Aquel que une tu mente con tu Ser, le ofreces un tesoro más para que lo guarde para ti.
12. Cada vez que hoy le dices a tu agitada mente que la salvación proviene de tu Ser Uno, depositas otro tesoro en tu creciente reservorio.
2Y todo él se le dará a cualquiera que lo pida y acepte ese don.
3¡Piensa, entonces, lo mucho que puedes dar hoy para que así se te conceda a ti!
I La idea fundamental de esta Lección es la monopolaridad de la existencia, lo cual, desde un punto de vista estrictamente ontológico, es evidente: la existencia es una y positiva. Esta es la idea base del paradigma no dualista, que en sí mismo es una declaración tautológica: solo existe lo que existe. Pero las ideas más simples y verdaderas suelen resultar inaccesibles para las mentes que funcionan mal.
El sistema de pensamiento del mundo, suscrito a un paradigma dualista, es complejo, de carácter mágico y, en el fondo, extraordinariamente ingenuo. El mundo, no se sabe muy bien por qué, considera que si existe algo, también debe existir la ausencia de ese algo, y con eso construye todo su pensar. Aceptar la existencia de las ausencias es la conclusión a la que llega una mente enferma, y constituye en sí mismo un nefasto sesgo cognitivo. Se trata de un sesgo que, por estar tan universalmente extendido, el mundo no lo identifica como tal. Esa creencia es devastadora para la mente, que ahora deriva de eso todo un mundo imaginario basado en algo que no está ahí, y no existe.
Solo existe lo que hay, lo que está ahí, y eso es siempre positivo. Esta es una verdad tan simple que cualquier niño pequeño puede entenderla, pero cuando las personas maduran, desgraciadamente, comienzan a ver fantasmas, pues entrenan sus ojos para que les muestren lo que no está ahí; así es como enloquecen y comienzan a soñar y a temer.
Considerar la existencia de lo inexistente es la enfermedad mental de este mundo. Pensar que si el amor es real su opuesto —su ausencia, el miedo— también debe serlo es una locura, pero así es como piensa todo el mundo. Y entonces a las ausencias de luz les llaman sombras, y las ven por todas partes, y las temen, pues, ¿acaso no están ahí?, dicen. Mas las sombras ni están ni existen, pues son ausencias de lo que sí existe. Y así, entonces, construyen en sus mentes fragmentadas un mundo con ausencias de amor, y creen verlo, y en él viven. ¿Te parece lógico pensar de ese modo? Probablemente no. Estás demasiado acostumbrado a ella, y a ti la existencia única del amor te parece una propuesta atractiva, pero nada más que una fantasía.
La idea de la separación en la mente del Hijo de Dios —el ego como causa— lo ha llevado a considerar la ausencia de ser como una posibilidad real, la cual se ha vuelto ahora significativa. Ahora, la mente egoica —el ego como efecto— cree en las ausencias, se percibe a sí misma como carente y proyecta, y cree vivir, en un mundo imaginario construido con ausencias de amor.
¡Por Dios, las ausencias no existen! Solo existe lo que existe. Lo real no corre, no ha corrido nunca ni puede correr ningún peligro. Y todo eso que tú crees que corre peligro no es real y no debería preocuparte en absoluto. Esa es la razón por la que la paz de Dios está garantizada.Eres un Único Ser, ¿¡qué vas a ser si no!?, ¿¡lo que a la vez eres y no eres!? Deja de soñar que eres malvado o que careces de algo. La existencia es una condición estrictamente positiva, y eso es algo tan evidente que hasta da un poco de vergüenza tener que declararlo. Solo existe la Existencia. Puedes verlo, si quieres, como amor, como luz y como voluntad, pero eso es tan solo una manera de considerarlo, pues en esencia, la Existencia es Una e inefable. Lo que existe no se puede percibir, porque eso es la Realidad, y eso solo se puede conocer. Y, de hecho, eso es lo que conoces bien, y, además, no conoces más que eso. Todo lo demás son añadidos que tú mismo has inventado y que embotan tu mente con siniestras imaginaciones. Esa es tu realidad eterna, y no es experimentable, porque solo los sujetos (fíjate en la palabra) perciben y experimentan, pero tú no eres un sujeto, eres la Existencia Misma.
Tú, como sujeto (a tus propias interpretaciones de la realidad), vas a percibir este Curso como algo profundamente negativo, precisamente porque este Curso es absolutamente positivo. Aquí se niega el error, se niega todo lo que no es verdad, y eso es todo aquello en lo que ahora crees, pues creer es lo que te ha llevado a esa triste condición. ¡No necesitas creer en nada! ¡Sí necesitas, sin embargo, dejar de creer! Cuando dejes de hacerlo, de repente y por un breve instante, comprenderás tu inmenso error con asombro, y luego lo verás disolverse en la nada que jamás ha sido.
También es cierto que, desde el pensamiento conflictivo del mundo, estas declaraciones son incomprensibles, pero lo que en verdad es incomprensible es el pensamiento del mundo. Ahora, en tu actual estado de confusión, simplemente permite otra posibilidad, otra manera de ver. Practica de manera diligente estas Lecciones de luz, y confía. El Amor de Dios y tu Ser Uno esperan ese pequeño gesto tuyo.
Lee esta Lección con cariño y atención. Cada una de sus líneas está llena de luz y de verdad. Relaja la mente y busca la comprensión. No luches, no te defiendas, no ataques y no creas nada, simplemente abre tu mente y confía.
II En muy pocas instancias de este Curso se habla sobre la naturaleza ontológica de la mente. Esta es una de ellas. Otra se encuentra en el Glosario:«El término “mente” se utiliza para representar el principio activo del espíritu, el cual le proporciona su energía creativa». (G-2.1:1)
La mente aquí no es el origen último, sino un instrumento, un canal, un medio de comunicación. El Espíritu —el carácter espiritual— es la verdadera esencia del Ser: eterno, ilimitado y perfecto. Sin embargo, para manifestar su identidad, el Espíritu utiliza la mente, que opera como un medio capaz de reflejar, reconocer y expresar su auténtica realidad.
Por decirlo de alguna manera y en términos abstractos, la mente sería el vehículo de la Voluntad; el Amor, su contenido; la luz de la Verdad, la dirección; y la Creación, su destino.
De esta manera, la mente no tiene autonomía o poder independiente, pues es un ámbito potencial que adquiere sentido cuando se somete al servicio del Espíritu, permitiendo que su Luz, su Amor y su Verdad fluyan a través de ella. Cuando la mente reconoce y acepta este papel, se convierte en un instrumento transparente que facilita la manifestación del verdadero Ser. Por el contrario, cuando la mente se identifica erróneamente con el ego, bloquea esa comunicación y oscurece el conocimiento de nuestra identidad real.
La enseñanza fundamental implícita aquí es que la sanación y el despertar espiritual se producen cuando permitimos conscientemente que nuestra mente cumpla su función verdadera: expresar fielmente el Ser que somos, es decir, la perfecta presencia del Espíritu.
III La mente, que es de naturaleza espiritual, es diferente de todas las cosas del mundo, que son similares entre ellas porque son «físicas». La mente cree que su función es gestionar sus intereses con las cosas del mundo, lo cual es imposible, porque pertenecen a ámbitos completamente diferentes. La mente es abstracta y real, mientras que las cosas del mundo son concretas e ilusorias.
IV El Espíritu Santo es el puente que une tu mente dividida y afectada por el ego con tu Ser.
V La expresión «No te desanimes» aparece varias veces en la Biblia. Por ejemplo, en Isaías 41:10 «No temas, porque yo estoy contigo, no te desanimes, porque yo soy tu Dios; te fortaleceré, te ayudaré, te sostendré con mi diestra victoriosa».
