No veo nada tal como es ahora.
1. Esta idea es, obviamente, la conclusión lógica de las dos anteriores.
2Pero si bien puedes aceptarla intelectualmente, es poco probable que signifique algo para ti por el momento. I
3En cualquier caso, tampoco es necesario que la entiendas ahora.
4De hecho, reconocer que no entiendes es el requisito previo para deshacer tus falsas ideas.
5Estos ejercicios se centran en la práctica, no en la comprensión.
6Pues no necesitas practicar aquello que ya entiendes de verdad.
7Ciertamente, no tendría sentido intentar comprender algo y, a la vez asumir que ya lo comprendes. II
2. Es difícil para una mente no entrenada creer que lo que antes pensaba que veía no está ahí.
2Esta idea puede resultar bastante perturbadora y suscitar una gran resistencia que se puede manifestar de muchas maneras.
3No obstante, eso no te ha de impedir que la apliques.
4Lo único que se requiere para este ejercicio, o cualquier otro, es aplicar la idea que se te propone. III
5Cada pequeño paso despejará la oscuridad un poco más y, finalmente, llegará el entendimiento para iluminar cada rincón de la mente que ha quedado limpia de los escombros que la oscurecían.
3. Para realizar estos ejercicios son suficientes tres o cuatro sesiones de práctica.
2Solo tienes que mirar a tu alrededor y aplicar la idea de hoy a todo lo que veas.
3Recuerda que debes aplicar la idea de forma indiscriminada y seguir la regla esencial de no excluir nada deliberadamente.
4Por ejemplo:
5No veo esta máquina de escribir tal como es ahora.
6No veo esta llave tal como es ahora.
7No veo este teléfono tal como es ahora.
8Empieza con las cosas que están más cerca de ti, y luego mira más allá.
9No veo ese perchero tal como es ahora.
10No veo esa cara tal como es ahora.
11No veo esa puerta tal como es ahora.
4. Se enfatiza una vez más que, si bien no deberías intentar incluirlo todo, sí debes evitar cualquier exclusión específica.
2Asegúrate de ser honesto contigo mismo al hacer esta distinción.
3Puede que tengas la tentación de ocultarte a ti mismo esa tendencia.
I Jesús reconoce claramente que hay una enorme diferencia entre aceptar una idea a nivel intelectual y, en verdad, entenderla y asumirla. Quizás aceptes la idea de que no ves nada tal como es ahora, pero puede pasar bastante tiempo antes de que empieces a comprender lo que eso significa.
Afortunadamente, la Lección continúa diciendo que no es necesario que lo entiendas. De hecho, lo que es imprescindible es que reconozcas que ahora no entiendes. Podrías decir que una de las cosas que has de aprender de esta Lección es ¡que no la entiendes!
Reconocer la propia ignorancia —la humildad del estudiante— es esencial para aprender, porque sin este reconocimiento tu falsa «comprensión» lo impide. Esta Lección te invita al descreimiento, es decir, a poner en duda tu creencia de que entiendes lo que «ves».
II La vocación natural de la mente es resolver en el presente las dificultades con las que se encuentra. Ese es su legítimo derecho y también su capacidad, pues fue creada por Dios.
Sin embargo, la mente que tú ahora reconoces y usas para interpretar la realidad no es tu verdadera mente; te has identificado con una minúscula parte de ella y has disminuido casi hasta la nada su infinito potencial. Por eso, es absurdo e inconveniente que intentes comprender lo que se te dice ahora, y en otras muchas instancias de este bendito Curso, con tu defectuoso instrumento.
Ahora no comprendes, pero ciertamente comprenderás. Esa es precisamente la característica más importante de los maestros de Dios que has de poner a trabajar en estas situaciones: la confianza. Haz lo que se te dice y confía, pues ten la certeza de que las palabras de Jesús bien la merecen en esos momentos de oscuridad.
III Quizás hoy te resulte conveniente repasar el último párrafo de la Introducción de este Libro de Ejercicios: «Recuerda solo esto: no es necesario que creas en las ideas que se te proponen. No es necesario que las aceptes. Y tampoco es necesario que las recibas de buen grado. Puede incluso que te opongas activamente a algunas de ellas. Nada de eso importa ni disminuye su eficacia. Pero no te permitas hacer ninguna excepción al aplicar las ideas que contienen estos ejercicios. Cualquiera que sea tu reacción ante esas ideas, utilízalas». (L-In.7).
No se requiere nada más que eso.
