Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.I
1. Debido a que los pensamientos que crees pensar aparecen como imágenes, no los reconoces como algo que no es nada.
2Piensas que los piensas, y por eso piensas que los ves.
3Así es como se produjo tu «ver».
4Esta es la función que le has dado a los ojos de tu cuerpo.
5Eso no es ver.
6Eso es fabricar imágenes.
7Y es lo que ocupa el lugar de la visión, reemplazándola con ilusiones.
2. Esta idea introductoria al proceso de fabricar imágenes, que tú llamas ver, probablemente no tenga mucho significado para ti ahora.
2Empezarás a entenderla cuando hayas visto pequeños bordes de luz alrededor de los mismos objetos familiares que ves ahora.II
3Ese es el comienzo de la verdadera visión.
4Puedes estar seguro de que la verdadera visión no tardará en llegar cuando esto suceda.
3. A medida que avances, es posible que experimentes muchos «episodios de luz».III
2Estos pueden manifestarse de muchas formas diferentes, algunas de ellas bastante inesperadas.
3No los temas.
4Son señales de que, finalmente, estás abriendo los ojos.
5No durarán, porque simplemente simbolizan la percepción verdadera y no están relacionadas con el Conocimiento.
6Estos ejercicios no te revelarán el Conocimiento.
7Pero prepararán el camino que conduce a Él.IV
4. Al practicar la idea de hoy, repítela primero en silencio y luego aplícala a cualquier cosa que veas a tu alrededor, usando su nombre mientras la miras y dices:
2Este/a ____ es una imagen que yo mismo he fabricado.
3Ese/a ____ es una imagen que yo mismo he fabricado.
4No es necesario incluir un gran número de objetos específicos en cada sesión.
5Sin embargo, es importante seguir contemplando cada uno de ellos mientras repites la idea para tus adentros.
6La idea debe repetirse muy lentamente cada vez.
7Aunque no podrás aplicar la idea a muchas cosas durante el minuto de práctica que se recomienda, trata de hacer la selección de la manera más aleatoria posible.
5. Si empiezas a sentirte incómodo, menos de un minuto será suficiente para el ejercicio.
2No apliques la idea de hoy más de tres veces, a menos que te sientas completamente cómodo con ella, y no excedas las cuatro veces.
3No obstante, puedes usarla a lo largo del día si es necesario.V
I La práctica de esta Lección te invita a responsabilizarte del significado que tú mismo has atribuido a todas las cosas. La mayoría de las veces, serán significados que has aprendido de otros a través de ese proceso que el mundo denomina «educación». Sin embargo, en cualquier caso, dicho significado siempre tendrá un carácter profundamente personal. Un objeto nunca será exactamente lo mismo para una persona que para otra. La prueba de ello radica en la «resonancia emocional» específica que las cosas del mundo tienen para cada individuo.
Quizá con esta práctica también logres comenzar a comprender que toda experiencia de la que eres consciente es, en esencia, un proceso mental. Las cosas que contemplas, los objetos que percibes y los lugares en los que crees encontrarte son, en realidad, ideas en tu mente y no poseen significado ni existencia propia. Sin la mente, no hay mundo; pero la mente no necesita del mundo para existir. Eso que llamas «mundo» no es más que una idea en tu mente, configurada a partir de un conjunto de matices, contrastes y consideraciones. El mundo no existe, pero basta con que en tu mente haya una creencia de que existe para que lo percibas como algo real y externo a ti. No obstante, eso no es más que una opinión tuya, y además, errónea.
No solo es un error creer en la existencia de un mundo fuera de ti; también es completamente falsa la idea que tienes acerca de ti mismo. De hecho, el mundo no es más que un reflejo de ese otro error fundamental.
Tu mente no puede albergar de manera simultánea dos ideas que se contradicen. Mientras sigas aferrándote a tus viejas creencias con entusiasmo, la verdad no podrá manifestarse en tu mente. Por esta razón, la Primera Parte del Libro de Ejercicios está dedicada a deshacer tu forma errónea de percibir la realidad. Sin este paso, te sería imposible abrir los ojos y abandonar el sueño de separación que hoy te resulta tan convincente.
II Estos «bordes de luz» son aureolas que se pueden observar alrededor de los objetos. Son fronteras de luz que destacan los objetos de su entorno. Esta experiencia está profundamente relacionada con el diálogo interno y ocurre cuando miras algo y detienes ese diálogo incesante que mantienes contigo mismo; sucede en ausencia de ego, en ausencia de «interpretación». El «brillo» que observas fluctúa según el estrés que genera esa condición mental al reprimir el ego. Recuerda que el ego es codicioso y tratará de apropiarse de esa experiencia para interpretarla; sin embargo, no es para eso. Por ahora, lo único que necesitas saber es que esas percepciones provienen de un estado de silencio mental.
III Ken Wapnick explica que esta referencia a los «episodios de luz» y la advertencia de no temerlos fue incluida por Jesús para aliviar la ansiedad de Cal Hatcher, un colega de Bill y Helen (Ausencia de felicidad, pág. 304). Según Ken, antes de que comenzara la escritura del Curso, Cal habló con Bill sobre los episodios de luz que había estado experimentando y que le aterrorizaban. Al inicio del dictado, Bill le comentó a Cal sobre el Curso, quien mostró un interés inmediato. Como resultado, ambos se reunían con frecuencia en la oficina de Bill a primera hora de la mañana para repasar las notas más recientes.
Es posible que estos «episodios de luz» también hagan referencia a la percepción de «auras» y «chakras», conceptos comunes en la cultura de la India, o incluso a la forma en que los brujos describen a los humanos como «huevos de luz», tal como lo relata Carlos Castaneda en sus obras. En cualquier caso, esto no debe ser motivo de preocupación ni un requisito indispensable para el estudiante de este Curso. La única misión del estudiante es alcanzar la paz, extenderla y salvar el mundo en su mente a través del perdón y la guía del Espíritu Santo. En última instancia, toda experiencia perceptual es ilusoria y constituye únicamente una forma simbólica de expresar o traducir en términos sensoriales la «visión verdadera».
IV Conocer no es un fenómeno perceptual y no guarda relación alguna con adquirir información sobre algo ajeno a ti mismo, ya que eso, en realidad, es imposible, pues no existe nada ajeno a ti. Conocer, Amar y Crear son los tres aspectos fundamentales del Ser, y son uno y lo mismo.
No te obsesiones con los episodios de luz, no los persigas ni desees experimentarlos. No estás buscando «luces», sino recordar quién eres, recordar a tu Padre y sentir Su Amor dentro de ti. Todo lo que no sea eso no es más que una «anécdota» en tu camino espiritual.
Recuerda que siempre cuentas con un Guía que te acompaña. Él te enseñará a interpretar correctamente todo lo que te suceda. Solo necesitas estar dispuesto a escucharle, y Él no se comunicará contigo con palabras, sino con certeza.
V Esta línea fue escrita a mano posteriormente. En las Notas de Helen no aparece.
