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LECCIÓN 173

Dios es solo Amor, por lo tanto, eso es lo que soy yo.

1. L-157 «En Su Presencia quiero estar ahora».I

Dios es solo Amor, por lo tanto, eso es lo que soy yo.

2. L-158 «Hoy aprendo a dar tal como recibo».II

Dios es solo Amor, por lo tanto, eso es lo que soy yo.


I ¡Padre, quiero estar contigo!

II Mi felicidad es dar el amor que siento y la luz que ilumina mi mente.

Esto va de visión, no de análisis. Jesús no está hablando de una luz bonita ni de una metáfora espiritual. Está hablando de una experiencia directa que no tiene nada que ver con los ojos del cuerpo. Ver la luz de Dios no es una imagen, es una certeza. No se fabrica: se recibe. Pero para recibirla hay que dejar de ver como siempre. O sea, hay que dejar de interpretar.

Porque ver como Dios ve no es entender las cosas mejor, ni ser más amoroso. Es dejar de mirar desde el sistema de pensamiento del ego. Así de claro. Mientras la percepción esté contaminada de juicios, no ves nada. Ves formas, etiquetas, historia. Ves lo que tú mismo estás proyectando. Pero la luz no se cuela por ahí. La luz se reconoce cuando ya no necesitas ver nada más.

Y lo mismo pasa con dar. Aprender a dar como recibes no es ser generoso, es darte cuenta de que ya lo tienes todo. Y entonces no das para conseguir, ni para aliviar culpas. Das porque sabes que no pierdes nada al dar. Porque el milagro no se da desde la escasez, se da desde el reconocimiento.

¿Quieres ver? Entonces deja de interpretar. Porque mientras sigas queriendo entenderlo todo, no vas a ver nada.