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LECCIÓN 173

Dios es solo Amor, por lo tanto, eso es lo que soy yo.

1. L-155 «Me haré a un lado y dejaré que Él me guíe».I

Dios es solo Amor, por lo tanto, eso es lo que soy yo.

2. L-156 «Camino con Dios en perfecta santidad».II

Dios es solo Amor, por lo tanto, eso es lo que soy yo.


I Mi única responsabilidad es escuchar la Voluntad de mi Padre.

«Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino» y «Camino con Dios en perfecta santidad». Dos ideas que desarman la arrogancia del ego: no se trata de construir el camino, ni de entenderlo, ni siquiera de elegirlo. Se trata de hacerse a un lado. El verdadero acto de poder espiritual es apartarse.

El ego quiere liderar el viaje, controlar la narrativa, corregir el guion. Pero el camino no se inventa: ya está trazado en la memoria de Dios, y caminarlo no requiere habilidad, sino rendición. Por eso Jesús no dice: «Encuentra el camino», sino «permite que se te muestre». El guía ya está designado, y solo espera que se le deje espacio.

La segunda parte es aún más radical: no solo caminamos con Dios, sino que lo hacemos «en perfecta santidad». Esa frase no es una aspiración, es una descripción. No dice que llegaremos a ser santos, sino que ya lo somos. Pero mientras se siga creyendo que el hogar está afuera —en relaciones, logros o comprensión— se seguirá errando el camino.

Estas ideas no prometen un futuro mejor: revelan un presente olvidado. Y para recordarlo, solo hace falta soltar el papel de guía, de juez y de protagonista. El hogar no se construye, se recuerda. Y ese recuerdo comienza cuando se está dispuesto a dejar de buscarlo.

II Soy el santo Hijo de Dios.