Yo soy quien le ha dado significado a todo lo que veo.
1. Yo le he dado a todo lo que veo en esta habitación, en esta calle, desde esta ventana, en este lugar, todo el significado que tiene para mí.I
2. Los ejercicios a realizar con esta idea son iguales a los de la primera lección.
2Comienza con las cosas que están cerca de ti y aplica la idea a cualquier cosa en la que se pose tu mirada.
3Y luego amplía tu campo visual.
4Gira la cabeza para incluir lo que haya a cada lado.
5Si es posible, date la vuelta y aplica la idea a lo que hay detrás de ti.
6Sigue siendo lo más ecuánime posible al seleccionar los objetos.
7No te concentres en nada en particular y no intentes incluir todo lo que haya en una zona determinada, pues eso te causaría tensión.
3. Simplemente, echa una mirada rápida y relajada a tu alrededor, tratando de evitar seleccionar los objetos en función de su tamaño, brillo, color, material o por la importancia que tengan para ti.
2Practica con cualquier cosa que veas.
3Trata de aplicar el ejercicio con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una mosca o al suelo de la habitación, a un brazo o a una manzana.
4El único criterio para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan fijado en ello.
5No intentes incluir ninguna cosa en particular, pero asegúrate de tampoco excluir nada deliberadamente.
I El único significado que tienen las cosas del mundo para ti se lo has dado tú, pues, en sí mismas, las cosas de este mundo no tienen ningún significado. La prueba de esto es que una misma cosa puede tener diferentes significados para distintos sujetos. Por ejemplo, esta silla significa algo completamente diferente para ti que para tu perro.
Si bien los pensamientos siempre son subjetivos, pues es un «sujeto» quien los concibe, la mente personal tiene una fortísima tendencia a «objetivar» sus propios pensamientos, a pensar que son ciertos y a creer que eso que piensa es verdad de manera universal. Obviamente, todo lo que la mente personal concibe es subjetivo, pero la propia mente lo olvida y lo eleva a la categoría de «hecho cierto».
Esta Lección te insta a que te des cuenta de que, en verdad, eres tú quien le ha dado significado a todo lo que contemplas, ya sea porque el mundo te lo ha enseñado o por tu propio criterio. En cualquier caso, en última instancia, eres tú quien ha sancionado ese juicio como verdadero.
Date cuenta también de que eso aplica tanto a aquello que dices conocer como a aquello que afirmas que desconoces. Pues aquello que denominas desconocido o incognoscible también lleva encima una etiqueta de tu propia factura, una etiqueta en la que pone: «Yo no sé lo que eso significa». Así es como «catalogas» incluso aquello que crees que no conoces.
Hoy debes aprender a tomar conciencia de que siempre te relacionas con todo lo que percibes en tus propios términos.
