Mi corazón late en la Paz de Dios.
1. Toda la vida que Dios creó en Su Amor me rodea.
2Me llama en cada latido y en cada aliento, en todo lo que hago y en todo lo que pienso.
3La paz rebosa mi corazón e inunda mi cuerpo con afán de perdonar.
4Ahora mi mente ha sanado, y se me ha concedido todo lo que necesito para salvar al mundo.
5Cada latido de mi corazón me brinda paz; cada aliento me infunde fortaleza.
6Soy una mensajera de Dios, guiada por Su Voz, sostenida por Su amor y por siempre amparada en la calma y la paz de Su amoroso abrazo.I
7Cada latido de mi corazón invoca Su Nombre, y cada uno es respondido por Su Voz asegurándome que en Él me encuentro en mi hogar.II
2. Solo quiero atender Tu Respuesta,
y no la mía.
2Padre,
mi corazón late en la paz que creó el Corazón del Amor.
3Y es ahí, y solo ahí, donde puedo estar en mi hogar.
I Se ha dejado la frase en femenino en recuerdo a Helen, con amor.
II Estas líneas no hacen sino enunciar la verdad, y la verdad tan solo aguarda mi reconocimiento. Yo sentiré aquello en lo que ponga mi voluntad en sentir; me contemplaré a mí mismo como aquello en lo que ponga mi voluntad en ser.
Toda mi voluntad me pertenece, y es completamente libre. Y esa libertad es mi poder más grande: puedo elegir el miedo o la paz, el conflicto o el amor, el exilio o el regreso al hogar. Hoy pongo mi voluntad al servicio de la Paz de Dios, todo el tiempo, siempre. Y no permitiré que mi mente se desvíe de este propósito santo.
Cada latido de mi corazón, cada respiro, cada pensamiento puede convertirse en un recordatorio de mi verdadera identidad. El curso me asegura que toda la vida que Dios creó en Su Amor me rodea: en mí, en los demás, en todo cuanto veo. Si me dispongo a escuchar, cada latido invoca Su Nombre y cada aliento responde a Su Voz, recordándome que ya estoy en casa.
Yo soy mensajero de Dios, guiado por Su Voz, sostenido por Su Amor y amparado en la paz de Su abrazo eterno. Esta es mi misión y también mi herencia: llevar paz allí donde esté, porque la paz ya mora en mí.
Padre, que cada latido de mi corazón sea hoy un canto a Tu Paz, y que en cada respiración recuerde que vivo enTi.
