No sé para qué es nada.
1. El propósito de algo es su significado.I
2La idea de hoy explica por qué nada de lo que ves tiene significado.II
3No sabes para qué es.
4Por lo tanto, no tiene significado para ti.
5Todo existe para tu propio beneficio.III
6Para eso es para lo que es.
7Ese es su propósito.
8Ese es su significado.
9Al reconocer esto, tus objetivos se unifican.
10Al reconocer esto, lo que ves cobra significado.
2. Tú percibes el mundo y todo lo que hay en él como algo significativo en función de los objetivos del ego.IV
2Estas metas no tienen nada que ver con lo que en verdad te conviene, porque tú no eres el ego.V
3Esta falsa identificación te impide entender cuál es el propósito de nada.
4Como resultado, no puedes sino hacer un mal uso de ello.
5Cuando aceptes esto, procurarás retirar los objetivos que le has asignado al mundo, en lugar de intentar reforzarlos.
3. Otra forma de describir los objetivos que ahora valoras es decir que todos ellos están relacionados con tus intereses «personales».
2Pero, como en verdad no tienes intereses personales, tus objetivos no están realmente relacionados con nada.VI
3Por lo tanto, al darles valor, no tienes ningún objetivo en absoluto.
4Y por eso no sabes para qué es nada.
4. Antes de que los ejercicios de hoy tengan algún sentido para ti, es necesario que reflexiones sobre lo siguiente.
2En los niveles más superficiales sí reconoces el propósito de las cosas.
3Sin embargo, el verdadero propósito no se puede entender en estos niveles.
4Por ejemplo, sabes que el propósito de un teléfono es hablar con alguien que no se encuentra físicamente cerca.
5Lo que no entiendes es para qué quieres comunicarte con esa persona.
6Y esto es precisamente lo que determina si tu comunicación con ella tiene significado o no.
5. Es crucial para tu aprendizaje estar dispuesto a renunciar a los objetivos que has establecido para todo.VII
2Reconocer que no tienen sentido, en lugar de juzgarlos como «buenos» o «malos», es la única manera de lograrlo.
3La idea de hoy es un paso en esta dirección.
6. Hoy se requieren seis periodos de práctica, cada uno de dos minutos de duración.
2Comienza cada sesión repitiendo lentamente la idea de hoy; luego mira a tu alrededor, permitiendo que tus ojos se detengan en cualquier cosa que te llame la atención, cercana o lejana, «importante» o «no importante», «humana» o «no humana».
3Al observar cada objeto que elijas, di, por ejemplo:
4No sé para qué es esta silla.
5No sé para qué es este lápiz.
6No sé para qué es esta mano.
7Dilo con calma, sin apartar la mirada hasta que completes la frase.
8Luego pasa al siguiente objeto y aplica la idea de hoy de la misma manera.
I Planteado de otro modo: el significado de algo radica en su función, en su propósito. Y dado que el significado de algo define su identidad, entonces la identidad de algo es aquello para lo que sirve.
Si mi identidad en este mundo es mi función, surge una pregunta fundamental: ¿cuál es mi función en este mundo? Esta pregunta es crucial, porque al responderla descubriré quién soy realmente. Jesús nos enseña que la función que Dios nos ha asignado es ser felices y hacer felices a otros. Por lo tanto, podemos deducir que nuestra identidad es la felicidad; eso es lo que verdaderamente somos: la felicidad, el Amor de Dios.
Aquí, en este mundo, todos buscan la felicidad, y la razón de ello es muy simple: porque lo que realmente están buscando es su verdadera identidad, aquello que en esencia son, el recuerdo del Amor de Dios que han olvidado al distraerse con cosas ilusorias.
II L-1 «Nada de lo que veo significa nada».
III Solo percibes ilusiones. Percibir es imaginar, concebir ilusiones, proyectar aquello que deseas ver. Todo lo que percibes es el resultado de lo que has proyectado, y lo has proyectado porque lo quieres. Por eso te relacionas con todo lo que percibes en términos de utilidad.
El significado que todo tiene para ti está determinado por la razón —o propósito— por la cual lo has concebido y traído a tu percepción.
IV El ego se relaciona con todo desde la carencia, y al identificarte con él, también tú te relacionas con lo que percibes desde la necesidad o, incluso, la rapacidad. Así, buscas en las cosas, las personas o las circunstancias aquello que crees que te falta.
De este modo, en lugar de celebrar la vida, la consumes, la devoras.
V Esta es la segunda vez que el concepto del ego aparece en el Libro de Ejercicios. La primera fue en la Lección 13, donde se abordaba el desafío entre el ego y Dios respecto a qué significado debe asignarse a la percepción.
En esta ocasión, se parte de la premisa de que el ego ya se ha apropiado de todos los significados del mundo. La tarea de este Curso es deshacer esa apropiación y restaurar el verdadero significado.
VI Tú no tienes intereses personales porque, en realidad, no eres una «persona»; eres el Hijo de Dios.
VII Esta es una declaración importante; no la pases por alto. Reflexiona sobre lo que implica y sobre lo que conlleva. No la tomes a la ligera, porque te está pidiendo, ni más ni menos, que renuncies a todos los significados que has atribuido al mundo para poder aprender a ver un mundo nuevo, un mundo diferente.
Sé consciente de que esta solicitud es enorme, pero también lo es lo que se te ofrece a cambio. Considera que esta petición no solo es lógica, sino también necesaria. Si el objetivo de este Curso es invertir tu manera de pensar, primero debes deshacerte de la forma anterior. Por ello, es crucial para tu aprendizaje que estés dispuesto a renunciar a los objetivos –las funciones, los significados– que has establecido para todo lo que contemplas.
